Mani 的个人资料Los mundos de Mani照片日志列表更多 工具 帮助

日志


veintisiete lunas

Lunas dibujadas en las paredes, en el cuerpo. Lunas de plata y de espejo, lunas de seda. Lunas en pendientes, collares, pulseras. Lunas en las uñas, en los ojos. Lunas, lunas, lunas... Crecientes, menguantes, llenas. Te regalo mis lunas, todas ellas, tintineantes y brillantes, para que su destello y su música me digan dónde buscarte, donde encontrarte, cuando no te veo, cuando estás lejos.

Había una vez...

... un poderoso nigromante que vagaba por el mundo en busca de respuestas.
Él fue mi maestro durante un tiempo, y antes de irse me regaló una luna, a la que llamé Nabrissa, con la que me hice un collar, a la que subo cuando lo extraño, la que me dijo que algún día volverá
 mond

Maremoto en Ogigia

Caminábamos entre encinas y olivos. Era una tarde calurosa de cielo azul inmenso, sin nubes. Se oían las chicharras cantar agarradas a los troncos junto a los que pasábamos y las olas acariando la arena a lo lejos.
Nos adelantamos, yo quería bañarme. Conversábamos, nos hacíamos rabiar, reíamos, nos besábamos.
Me lancé cuesta abajo burlándome de ti, desnudándome, abalanzándome al mar. Tú venías detrás, tranquilo, sonriendo, saboreando los juegos marinos que preparabas para mí. Y en el agua estaba esperándote cuando noté un cambio en la corriente: me absorbía; miré mar adentro y una enorme ola volaba hacia nosotros. Otro maremoto... traté de avisarte, te grité, gesticulé, pero no parecía que vieras lo que había tras de mí amenazándonos. Nadé hacia ti, te agarré fuerte, si no te soltaba podría salvarte, a mí el mar no me haría nada... nunca lo hacía. Cuando recuperé el conocimiento estabas a cientos de metros, no sabía si estabas vivo, me levanté y eché a correr a tu lado, un rugido que provenía del mar lo inundó todo: otra ola aún mayor reía mientras se acercaba a ti, parecía retarme ¿quién ganaría aquella batalla?
Fue por eso que te dejé marchar. Después los torpes cantores han contado que me amenazaron, que lo ordenó Zeus, que lo hice porque acepté que no me amabas, porque me rogaste volver con Penélope... pero fue porque iban a acabar con tu vida, porque no querías beber de la inmortalidad.